
Cuando queremos reformar un baño o estamos diseñando nuestra casa, cada vez somos más las personas que queremos soluciones que reduzcan su impacto ambiental y que nos ahorren dinero a medio y largo plazo. Una de las opciones más efectivas para optimizar el consumo energético y mejorar la eficiencia del hogar es la instalación de un recuperador de calor. Este dispositivo no solo contribuye a la sostenibilidad sino que puede reducir la factura de la luz o el gas. En este artículo, abordaremos en detalle qué es un recuperador de calor, cómo funciona, sus ventajas, los tipos disponibles en el mercado, su eficiencia, qué considerar al elegir uno y su mantenimiento.
Además, y como no podía ser de otra manera, te mencionaremos nuestro producto estrella: e-Shower, la ducha inteligente, para que al igual que nosotros puedas disfrutar del confort en casa sin que te cueste un pico.
¿Qué es un recuperador de calor?
Un recuperador de calor es un dispositivo que intercambia energía térmica y que permite recuperar una parte del calor que expulsamos al exterior desde casa (ya sea por el aire o por el agua caliente sanitaria) y transferirlo al aire o agua fresco que ingresa al interior. Así logramos que el aire o agua que utilizamos en casa esté menos frío y nos cueste menos energía calentarlo. Y esto lo hacemos con elementos mecánicos que no consumen energía por sí mismos. ¿A que suena bien? Pues una cosa muy interesante de estos sistemas pasivos es que no tienen costes de mantenimiento, ¡al menos el nuestro!
Estos dispositivos son ideales para las familias que nos esfuerzamos en reducir nuestra huella de carbono y nos acercamos cada vez más al zero waste, ya que permiten aprovechar la energía que de otro modo se perdería. En lugar de expulsar agua o aire caliente al exterior el recuperador de calor lo utiliza para calentar el aire o agua que entra, mejorando la eficiencia energética del hogar y reduciendo el consumo de electricidad o gas.
¿Cómo funciona un recuperador de calor?
Un recuperador de calor se basa en la transferencia térmica entre dos corrientes de aire o agua: el fluido que hemos calentado y que expulsamos desde el interior y el fluido fresco que introducimos en casa desde el exterior. Esta transferencia térmica se produce dentro del intercambiador de calor, que es el núcleo del sistema. Las dos corrientes (entra fría y sale caliente) no llegan a mezclase y el calor se transfiere de una a otra permitiendo que la energía empleada en el proceso de calentar la corriente no se pierda. En el caso de nuestro producto estrella, el núcleo (o intercambiador) no tiene costes de mantenimiento una vez instalado.
Ventajas de un recuperador de calor
- Eficiencia energética: los recuperadores de calor nos permiten reducir el consumo energético de los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria, con su traducción directa en una bajada de los importes de las facturas de luz y/o gas.
- Reducción de la huella de carbono: consumimos menos energía y esto reduce en impacto ambiental de nuestro hogar en el medio que nos rodea.
- Confort: el confort no está reñido con el ahorro y la sostenibilidad y ahora tenemos a nuestra disposición agua caliente sanitaria caliente con menos gasto.
- Sostenibilidad: recuperamos una parte de la energía que de otra forma se perdería con elementos pasivos de mantenimiento cero. La fórmula perfecta para los que queremos ahorrar a medio y largo plazo.
Tipos de recuperadores de calor
Existen muchos tipos de recuperadores de calor y aquí describimos algunos de los más comunes (no están todos, hay más, pero para uso doméstico estos son buenos ejemplos):
- Recuperador de calor de doble flujo (aire y agua): Recupera energía térmica del aire y/o agua que se expulsa como desecho. La entrada y salida son simultáneas.
- Recuperador de calor rotativo: este intercambiador de calor es un tambor giratorio con una eficiencia elevada y diseñado para instalaciones de altas necesidades de ventilación (no necesariamente viviendas particulares). Tiene partes móviles que requieren de un mantenimiento.
- Recuperador de calor de placas (aire): este intercambiador separa las corrientes caliente y fría mediante el uso de placas fijas. Es menos eficiente y más económico porque carece de partes móviles.
Cabe mencionar que nuestro sistema es de recuperación de calor en agua caliente sanitaria y también de doble flujo. Y también es compatible con los otros sistemas, los de aire, porque es compatible y no excluyente de otras instalaciones de ahorro energético.
Eficiencia de un recuperador de calor: ¿Qué niveles alcanza?
La eficiencia puede variar según el tipo de recuperador, las condiciones de instalación, el uso que hagamos del sistemas de climatización del hogar así como del entorno en el que nos encontremos y del aislamiento de la vivienda. Un sistema instalado correctamente alcanzará mejores niveles de eficiencia que uno que no lo esté.
Hemos hecho los cálculos y para un hogar promedio las cifras de ahorro en el consumo de energía son los siguientes consulta nuestra tabla de ahorro en la página de inicio haciendo click aquí.
Qué tener en cuenta a la hora de elegir un recuperador de calor
Al elegir un recuperador de calor para el hogar, hay varios aspectos a considerar:
- Tamaño: nosotros te proponemos que instales nuestro recuperador de calor para agua caliente sanitaria que ocupa el mismo espacio que un plato de ducha normal.
- Ruido: nuestro recuperador de calor no tiene partes móviles, ni eléctricas, ni nada por el estilo. No hace ningún ruido.
- Mantenimiento: nuestro recuperador de calor no requiere mantenimiento, se instala y te olvidas.
Mantenimiento de un recuperador de calor
El mantenimiento de un recuperador de calor es relativamente sencillo, pero es fundamental para garantizar su correcto funcionamiento y prolongar su vida útil. Los pasos principales son:
- Limpieza de los filtros (aire): Los filtros deben limpiarse o reemplazarse con regularidad, ya que se encargan de purificar el aire que entra en el hogar. La acumulación de polvo y suciedad puede reducir la eficiencia del sistema.
- Inspección del intercambiador de calor (aire): Es recomendable revisar el intercambiador de calor periódicamente para asegurarse de que no esté obstruido ni dañado.
- Revisión profesional (aire): Al menos una vez al año, es aconsejable que un técnico especializado revise el sistema para asegurar que todo funcione correctamente y realizar ajustes si es necesario.
- Sistema pasivo de recuperación de calor del agua caliente e-Shower (agua): o lo que es lo mismo, nuestro sistema e-Shower, los platos de ducha inteligentes. No tiene mantenimiento, lo instalas y te olvidas. ¿Esto lo habíamos dicho ya, no?
En resumen, un recuperador de calor es una solución ecológica y eficiente para los que nos preocupamos por nuestro entorno y nuestras facturas y además no queremos renunciar al confort. Un hogar confortable y sostenible ahora es posible.
